Prometía ser un éxito rotundo en todo el mundo, pero la huelga de guionistas pudo con el vampiro bueno

Llámenla guarra, obscena o lo que quieran. El título dice mucho de ella. La palabra final del capítulo piloto la define, fuck, en lugar de poner un fin. Si Weeds fue la serie revelación, donde se hablaba de drogas sin tapujos, Californication lo es al sexo.