Anatomía de un Personaje

Querido LeFleur (carta a un perdido)

Escrito por Gossip Boy / 15 de Marzo de 2009

Al ver durante apenas 50 minutos como un personaje premacarra se convierte en un dulce Forrest Gump, me encuentro ante el siguiente dilema: echarme una sonrisa imperecedera o arrancarme los ojos con la escobilla del baño,..., alguien tiene alguna idea más

Querido LeFleur,

La sitio web oficial de Perdido (wwwabc.go.com/primetime/lost)

La sitio web oficial de Perdido (wwwabc.go.com/primetime/lost)

Desde hace ya unos años he intentado responder cada una de las cuestiones que te has ido planteando y que me has hecho plantearme, pero ninguna de mis aturulladas cavilaciones han podido responder, ni siquiera acercarse, a los entresijos de ese lugar tuyo que has decidido llamar hogar.

No hay nada de malo en guardar ciertos secretos, ya que forman parte de nuestra carne, e incluso, como diría alguno de tus colegas de viaje, sin ellos no seriamos nadie, pero otra cosa muy distinta es dedicarse a lanzar a diestro y siniestro reflexiones añoñadas y miradas exhibicionistas que hacen perder el norte al más sofisticado. No es posible que todos esos absurdos litigios mentales que guardabas hace tres años los traiciones sin reparo alguno; dónde quedó el gran hombre aterrorizado que reventaba lo que se le ponía por delante en un intento de hacer frente al acojone más visceral y, de paso, demostrar el instintivo arrojo del macho dominante; por qué has escondido la rabia del perdido detrás de una amanerada flor de plástico; quién te ha convencido de que entre una rubia y una morena no debes escoger al coreano, y, lo que es peor, cómo te atreves a convertirte en el héroe oficial de un pueblo (cura, esposo, padre y dios en la tierra) sin pedir permiso al marinero escocés.

Hay muchas cosas que debemos aclarar antes de continuar con esta relación que tantos quebraderos de cabeza tan gustosamente me has generado. Si todos hacemos concesiones a la hora de entendernos, porque tú no. Me creo que los pobres osos pandas estén atrapados en el trópico, que monstruos de cenizas paseen a sus anchas, que los muertos hablen y los vivos salten en el tiempo, pero de ahí, a que tú, Mr. LeFleur, te conviertas en el pimpollo de la comarca, hay un trecho considerable. Eso es inadmisible.

¿No hay nada que pueda hacer o decir para que esto cambie? Te lo pregunto como amigo, como colaborador y como hombre; no hay ninguna forma de conseguir que arremetas contra el sufrido rostro del pesado doctorzucho con la culata de tu rifle, ¿estás seguro? Ni tan siquiera cabe la posibilidad de que te pilles una buena cogorza, te desnudes de manera brutal y te lances al mar a lo Cool Water de Davidoff.

Bueno tú dirás, pero tengo que dejar claro cuál es mi perspectiva en este asunto, que para eso tengo que aguantar toda esta morralla.

Te deseo lo mejor, pero el coreano con nombre y apellido o el escocés con pocas ganas, te dan mil vueltas a estas alturas del partido.

PD. Entre tu y yo, el capítulo que te has ventilado y que lleva tu nombre, me ha emocionado sobremanera, lo que no esta exento de polémica, ya que me hace pensar, por un lado, en el vacío social que esto supone (no puedo ir hablando de todas estas moñadas sin control alguno) y, por otro lado, en el vacío emocional que esto subraya. Pero no debemos añorar lo que no tenemos, añoraremos lo que vemos y lo que nos hicieron sentir, lo que tocamos y lo que podemos, tú sabes, ¿no?

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2 Comentarios

  1. Elena López

    16 Mar 2009

    Yo, la verdad, disfruté muchísimo de este capítulo. Quizá por la novedad, quizá por las constantes sorpresas o quizá, para qué negarlo, por ver a “Lefleur” constantemente en la pantalla… siempre es una alegría, que le vamos a hacer… Eso sí, le prefiero en su estado “premacarra”, y tampoco entiendo ese cambio radical, que sólo le faltó ponerse a dar misa. El hombre que nosotros conocemos, antes y durante la isla, daría una paliza a ese buen samaritano. ¡Si hasta se alisa el pelo! ¿o eso es para estar conjuntado con la rubia?

    Sea lo que sea, tengo ganas de más, tengo ganas de reencuentro.

  2. [...] utilizamos la mirilla de la televisión para saber qué hacen los personajes, cómo y por qué. En Perdidos queremos saber qué es el humo negro, en Héroes si Danko conseguirá su objetivo o en Sexo en [...]

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